
DOMINGO 20
Primera Lectura: Sabiduría 12, 13. 16-19
Salmo Responsorial: 85 "Tu Señor, eres bueno y clemente "
Segunda Lectura: Romanos 8,26-27
Evangelio : Mateo 11, 28-30
Reflexión :
Nos sigue hablando aquí el Señor sobre el Reino de los cielos, que ahora es comparado, no equiparado a un hombre que sembró buena semilla, pero que junto a ella también creció la mala hierba; al lado del grano de mostaza y de la levadura Con la primera parábola nos recuerda que en este mundo siempre caminaran juntos el bien y el mal y que sólo al final, en aquel día, serán separados, y aunque nosotros quisiéramos que ya desde este mundo fueran separados, sin embargo el Señor permite su crecimiento juntos, porque sólo en la ciega habrá una separación justa. Con la segunda y tercera parábola se nos dice que el Reino tiene comienzos muy modestos, pero irá alcanzando una transformación, como la levadura que transforma la harina y un gran desarrollo, pues de una semilla casi imperceptible como es la mostaza, surgirá una planta frondosa.

SÁBADO 19
Primera Lectura:Miqueas 2, 1-5
Salmo Responsorial: 9 "No te olvides de los humildes Señor"
Evangelio : Mateo 12, 14-21
Reflexión :
Hoy el Evangelio se inicia con un pequeño sumario, que recuerda la actitud de los fariseos contra Jesús: “se confabularon contra él para ver cómo eliminarle”. Jesús no quería la confrontación, pues buscaba siempre que lo que rodeara su actividad bienhechora fuera la discreción. En esta actitud de Jesús, el evangelista Mateo, descubre el cumplimiento de un texto de Isaías en el cap. 42, donde habla del “siervo de Yahveh”. De este modo Jesús será aquel en quien se cumplan los anuncios proféticos, él es el “siervo de Yahveh”, el Amado del Padre en quien su alma se complace y sobre quien el Padre ha puesto su Espíritu.

VIERNES 18
Primera Lectura: Isaías 38 1-6. 21-22. 7-8
Salmo Responsorial: 38 "Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía"
Evangelio : Mateo 12, 1-8
Reflexión :
La escena de hoy día hace referencia a los discípulos que arrancan las espigas en día sábado. Esto escandaliza a los fariseos. Pero no se censura a los discípulos por recoger de paso espigas en campo ajeno, pues Dt 23,26 lo permitía, sino por hacerlo en sábado. Ahora bien, en esta ocasión como en las ocasiones en que Jesús sana en día sábado, Jesús afirma que ni siquiera una institución divina como la del descanso sabático tiene un valor absoluto, que debe subordinarse a la necesidad o a la caridad, y que él mismo tiene poder de interpretar con autoridad la Ley mosaica, y lo tiene en su calidad de “Hijo del hombre”, jefe del Reino mesiánico, y encargado desde aquí abajo, de establecer su nueva economía, superior a la antigua, porque “hay aquí algo mayor que el Templo”.